Finaliza después de diez meses la mayor reforma emprendida en sus 118 años de historia
Las obras en el Puente Colgante han terminado y ayer un día soleado iluminó la costa de Bizkaia para celebrar su fin. Mientras en la orilla de Portugalete los trabajadores se afanaban por retirar los últimos andamios existentes, decenas de turistas disfrutaban en ambas márgenes del nuevo color 'Vena Rojo Somorrostro' que lucía en todo su esplendor. Una actuación que, sumada a las mejoras estructurales, ha tenido a este bien declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco más de diez meses inmerso en un proceso de reforma que el pasado julio obligó incluso a cerrar del tráfico en la barquilla durante una semana.