Se dará prioridad a las personas con más antigüedad en las listas y se revisará la relación renta-ingresos
Bilbao. Hacerse con una vivienda municipal en la capital vizcaina resulta complicado si se compara con otras ciudades y territorios históricos. Esto se debe, en gran medida, al aumento del número de personas que demandan una residencia social respecto a la oferta del parque inmobiliario bilbaino. Por ello, con la pretensión de dar prioridad a los ciudadanos bilbainos y a los que más tiempo lleven en las listas de espera, el Ayuntamiento de Bilbao estudia realizar una reforma del reglamento de acceso a estas viviendas.
Tal y como planteó ayer el concejal de Urbanismo, Vivienda y Medio Ambiente de Bilbao, Ricardo Barkala, a finales de año el Ayuntamiento presentará una reforma en los criterios de adjudicación de las viviendas municipales. "Pensamos que es mejorable en algunos temas y esperamos tener elaborada una propuesta de reforma del reglamento de adjudicación de viviendas para finales de año", pronosticó Barkala. La reforma se llevará a cabo para "corregir" algunas cuestiones como el número de años que los ciudadanos deben estar empadronados en la villa para optar a una residencia de este tipo. Actualmente, los solicitantes deben llevar, como mínimo, dos años empadronados en Bilbao, lo que choca con la exigencia del Gobierno vasco que posibilita el acceso a un domicilio municipal demostrando un año de empadronamiento en cualquier municipio del País Vasco.